Trucos y tutoriales para exprimir tu iPad al máximo

Última actualización: 13/02/2026
  • Domina la multitarea de iPadOS con Split View, Slide Over, Picture in Picture y gestos para cambiar entre aplicaciones de forma fluida.
  • Aprovecha Apple Pencil, Scribble, Notas y los gestos avanzados de texto para escribir, anotar y editar documentos con rapidez.
  • Utiliza el Centro de control, widgets, Atajos, Spotlight y el Portapapeles Universal para automatizar tareas y acceder antes a todo.
  • Gestiona archivos, escanea documentos, conecta almacenamiento externo y cuida batería y seguridad para trabajar casi como en un portátil.

Trucos y tutoriales para iPad

Si acabas de estrenar un iPad o llevas tiempo con él pero sientes que solo lo usas para ver vídeos y navegar, estás desaprovechando una bestia parda. Este dispositivo puede ser mucho más que una simple tableta para ocio: bien configurado, es perfectamente capaz de sustituir a un portátil en el día a día.

A continuación encontrarás una guía muy completa con trucos, funciones ocultas y tutoriales para iPad que combinan lo mejor de lo que ya explican otras webs con explicaciones claras y en castellano de España. La idea es que, tanto si eres novato como si ya controlas, puedas sacarle todo el jugo a tu iPad, iPad Air o iPad Pro con iPadOS actual.

Trucos básicos de uso diario que marcan la diferencia

Funciones básicas de iPad

Uno de los detalles más útiles y menos conocidos es que puedes volver al principio de una app o web en un segundo. Cuando estés en Safari, Mail, Notas o casi cualquier aplicación, si has hecho mucho scroll hacia abajo solo tienes que tocar en la parte más alta de la pantalla, a la altura donde ves la hora y la batería. Con ese toque, el iPad te lleva directamente al inicio del contenido sin tener que deslizar el dedo como si no hubiera un mañana.

El teclado en pantalla también tiene más truco del que parece, porque no estás obligado a usar siempre el teclado gigante. Si pellizcas el teclado con dos dedos (como si fueras a reducir una foto), se hará pequeño y flotante, del tamaño de un iPhone. Este teclado flotante puedes arrastrarlo a cualquier parte de la pantalla y, además, permite escribir deslizando el dedo entre letras para ir formando palabras rápidamente.

Si lo prefieres, puedes conseguir ese teclado flotante desde el icono del teclado que aparece abajo a la derecha cuando escribes. Mantén el dedo pulsado sobre ese icono y elige la opción “Flotante” que aparece en el menú, deslizando el dedo hasta ella. Para volver al teclado grande basta con pellizcar hacia fuera.

Otra pequeña joya está en los iconos de las apps. Cuando mantienes el dedo pulsado sobre una aplicación en la pantalla de inicio o en el Dock, aparece un menú contextual con varios accesos rápidos. Así puedes, por ejemplo, abrir directamente la cámara frontal, crear una nota nueva o iniciar un nuevo correo sin entrar primero a la app y buscar la función. Es un detalle simple, pero te ahorra un montón de toques.

Por último, si este es tu primer dispositivo de Apple, necesitarás crear tu ID de Apple para descargar apps, usar iCloud y el resto de servicios. Es muy recomendable que actives las copias de seguridad en iCloud, porque te permiten restaurar el iPad o pasar tus datos a otro modelo sin quebraderos de cabeza. En Ajustes puedes ver y gestionar el espacio de iCloud, y Apple incluso ofrece almacenamiento adicional temporal cuando migras de un iPad antiguo a uno nuevo.

Centro de control y personalización rápida

El Centro de control es ese panel que aparece al deslizar desde la esquina superior derecha hacia abajo. Por defecto incluye algunas opciones, pero lo realmente potente es que puedes añadir accesos directos a funciones que uses mucho. Ve a Ajustes > Centro de control > Personalizar controles y verás dos listas: arriba los que ya tienes y abajo los que puedes añadir.

En la lista inferior toca el icono verde de “+” para ir sumando controles: grabación de pantalla, modo ahorro de batería, notas, lupa, accesos a atajos, etc. En la parte superior, con las tres rayitas de la derecha, puedes reorganizar el orden de todos esos botones para tener siempre más a mano lo que de verdad usas en el día a día.

Entre esos controles extra está el de grabación de pantalla. Añádelo y, desde ese momento, tendrás un botón en el Centro de control para empezar a grabar todo lo que ocurre en la pantalla del iPad. Es perfecto para hacer tutoriales, guardar una videollamada o enseñar a alguien cómo se hace algo. Pulsa el botón para iniciar y vuelve a pulsar o toca la barra roja para detener la grabación; el vídeo se guarda automáticamente en Fotos.

Otra opción de personalización muy agradecida es el fondo de pantalla. Desde Ajustes > Fondo de pantalla > Seleccionar fondo nuevo puedes elegir una imagen de las que incluye el sistema o alguna de tus fotos. Si estás navegando por tu biblioteca en Fotos y ves una imagen que te encanta, abre el menú de compartir y selecciona la opción de establecer como fondo de pantalla, sin necesidad de pasar por los Ajustes.

En cuanto al Dock (la barra inferior con iconos), es la auténtica base de operaciones del iPad. Puedes arrastrar cualquier app y dejarla en el Dock para tenerla siempre a mano. A la izquierda están las apps que fijas tú y a la derecha verás huecos reservados a las aplicaciones usadas recientemente o sugeridas por el sistema. De esta forma, organizar el Dock a tu gusto mejora muchísimo la velocidad con la que abres lo que más utilizas.

Multitarea a lo bestia: Split View, Slide Over y más

La multitarea de iPadOS es de lo mejor que tiene el sistema. Gracias a funciones como Split View, Slide Over y la imagen en imagen, puedes trabajar con varias aplicaciones a la vez sin volverte loco. La clave es tener en el Dock las apps que quieras combinar.

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Para usar pantalla dividida (Split View), abre primero una de las apps que quieras. Después, desliza un poco hacia arriba desde el borde inferior para mostrar el Dock. Mantén el dedo sobre el icono de la segunda aplicación y arrástralo hacia el lado derecho o izquierdo de la pantalla, hasta que veas cómo se ajusta al borde. Suelta el dedo y tendrás dos aplicaciones compartiendo la pantalla, separadas por una barra central que puedes mover para dar más espacio a una u otra.

Slide Over es como una mini ventana flotante encima de lo que ya tengas abierto. Igual que con Split View, saca el Dock, mantén la app que quieras y en lugar de llevarla al borde, suéltala en el centro de la pantalla. La app aparecerá como un panel estrecho que puedes ocultar deslizando hacia el lado derecho y recuperar deslizando desde el borde. Incluso puedes tener dos apps en Split View y una tercera en Slide Over, usando así tres a la vez.

Si estás viendo un vídeo compatible (por ejemplo, en Safari, Apple TV o apps que soportan PiP) y sales a la pantalla de inicio o cambias de app, el sistema puede mostrar el vídeo en una ventanita flotante. Este modo se llama Picture in Picture. Así, puedes seguir viendo la serie o la videollamada mientras contestas correos, tomas notas o navegas. La ventana se puede mover y redimensionar, e incluso ocultar temporalmente en un lateral.

Además de la multitarea basada en ventanas, los gestos facilitan ir cambiando entre aplicaciones sin tocar el botón de inicio (en modelos que lo tengan). Desliza cuatro dedos en horizontal sobre la pantalla para cambiar rápidamente entre apps usadas recientemente, o desliza cuatro o cinco dedos hacia arriba para abrir la vista donde ves todas las aplicaciones abiertas y moverte entre ellas.

Arrastrar y soltar, portapapeles universal y Spotlight

Cuando tengas dos apps en pantalla dividida o una en Slide Over, puedes arrastrar contenido de una a otra. Por ejemplo, desde Fotos a Mail o desde Safari a Notas. Mantén el dedo un segundo sobre una imagen, archivo o texto, y sin soltar arrástralo a la otra aplicación. Con este gesto, mover imágenes, documentos o fragmentos de texto entre apps se vuelve casi tan cómodo como en un ordenador.

Si tienes varios dispositivos Apple (por ejemplo, un iPhone y un iPad, o un Mac y un iPad) con la misma cuenta de iCloud, puedes aprovechar el Portapapeles Universal. Con esta función, todo lo que copies en un equipo se puede pegar en otro durante unos segundos. Solo tienes que tener Bluetooth y WiFi activados, y Handoff encendido en Ajustes > General. Copias texto en el iPhone y lo pegas en el iPad como si nada.

Spotlight, el buscador del sistema, tampoco es solo para encontrar apps. Si en la pantalla de inicio deslizas hacia abajo desde el centro, aparece la barra de búsqueda. Ahí puedes escribir el nombre de una aplicación, de un contacto, una web o incluso una operación matemática. Spotlight buscará en todo: aplicaciones, correos, mensajes, documentos, noticias, internet, conversiones de unidades y monedas. Es casi como un buscador universal dentro del iPad.

Además, desde Spotlight puedes hacer de calculadora sin abrir ninguna app extra. Escribe, por ejemplo, “23*17” o “150 euros a dólares” y verás el resultado directamente en la lista. También funciona como conversor de unidades (metros a pies, kilos a libras, etc.), así que te ahorras instalar aplicaciones de calculadora o convertidores si no quieres.

Apple Pencil, Scribble y notas a toda velocidad

Si tu iPad es compatible con Apple Pencil, se abre otro mundo. Una de las funciones más prácticas es poder tomar una nota rápida directamente desde la pantalla bloqueada. Solo tienes que tocar o arrastrar el Pencil desde una esquina (según cómo lo tengas configurado) y se abrirá una nota nueva lista para escribir o dibujar, sin pasar por el desbloqueo ni buscar la app.

En Notas, además de escribir a mano, puedes escanear documentos con la cámara. Crea una nota, pulsa el icono de la cámara y elige “Escanear documentos”. Apunta al papel y el iPad detectará automáticamente los bordes, ajustando la imagen. De esta forma, puedes digitalizar facturas, contratos o apuntes en un momento y guardarlos ordenados. También puedes acceder a este escaneo rápido desde el acceso directo de la app Notas al mantener pulsado su icono en la pantalla de inicio.

Con iPadOS, Scribble permite escribir a mano en cualquier campo de texto con el Pencil y que el sistema lo convierta en texto digital. Actívalo en Ajustes > Apple Pencil > Escribir a mano (Scribble). A partir de ahí, en vez de sacar el teclado, podrás escribir “a boli” en cuadros de búsqueda, formularios o apps, y el iPad irá transformando lo que escribes. Para quien prefiere el lápiz al teclado, es una maravilla.

La app Notas también permite hacer garabatos que se convierten en formas perfectas. Si dibujas un círculo, un cuadrado, una flecha o una estrella y mantienes el Pencil un instante antes de levantarlo, el sistema corrige la forma y la deja geométricamente perfecta. Es ideal para diagramas, esquemas o mapas mentales rápidos que luego quedan muy limpios.

Gestos avanzados de edición de texto y teclado

iPadOS trae un buen puñado de gestos específicos para trabajar con texto, pensados para que no dependas tanto de menús o combinaciones raras. Por ejemplo, con dos toques sobre una palabra la seleccionas; con tres toques seleccionas la frase donde está; con cuatro, el párrafo entero.

Si colocas dos dedos a la vez sobre el teclado virtual, este se transforma en un trackpad. Verás cómo el cursor se mueve al deslizar los dos dedos, y si después mueves uno de ellos ligeramente, empiezas a seleccionar texto. Así, corregir una palabra concreta o seleccionar una frase larga es mucho más preciso que intentando atinar con un solo dedo sobre la línea.

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Hay gestos también para copiar, cortar, pegar y deshacer sin tocar iconos. Un pellizco con tres dedos sobre el texto copia; hacer ese pellizco dos veces seguidas corta; expandir tres dedos (movimiento contrario) pega. Si deslizas tres dedos hacia la izquierda, deshaces la última acción, y si lo haces hacia la derecha, rehaces. Cuando te acostumbras, vas volando al editar documentos largos o correos.

En el teclado del iPad también se esconden números y símbolos. En muchos diseños, cada tecla muestra en pequeño un carácter alternativo. Si tocas una letra y deslizas ligeramente el dedo hacia abajo sin soltar, se escribe ese símbolo o número alternativo, lo que evita tener que pulsar la tecla de cambio de modo (Shift o 123) cada dos por tres y hace la escritura más ágil.

Por último, la sustitución de texto es un atajo brutal para frases largas o datos que repites mucho. En Ajustes > General > Teclado > Sustitución de texto puedes crear abreviaturas del tipo “miemail” que automáticamente se cambien por tu dirección completa, o “firma1” por un bloque de firma. Con esto, responder correos o rellenar formularios se hace mucho más rápido y sin errores.

Atajos de teclado físico y app Atajos

Si usas un teclado externo (Bluetooth o tipo Magic Keyboard), tu productividad sube varios peldaños. iPadOS reconoce combinaciones muy similares a las de un Mac. Por ejemplo, Cmd + Barra espaciadora abre inmediatamente la búsqueda de Spotlight desde cualquier parte; Cmd + Tab muestra el conmutador de apps para saltar de una a otra, y Cmd + H te lleva al inicio.

En cada app puedes dejar pulsada la tecla Cmd un par de segundos y verás en pantalla una lista de todos los atajos disponibles para esa aplicación concreta. Muchas de las apps de productividad (correo, notas, procesadores de texto, navegadores) tienen decenas de combinaciones que aceleran muchísimo acciones repetitivas como crear un documento nuevo, archivar un correo o cambiar de pestaña.

La app Atajos (Shortcuts) te permite ir todavía más allá automatizando tareas. Desde ella puedes crear flujos de trabajo que encadenan varias acciones: por ejemplo, que al llegar a casa se active un modo de concentración, se envíe un mensaje a alguien y se ponga tu lista de música favorita. Cada atajo puede lanzarse desde la propia app, desde el Centro de control o incluso con la voz usando Siri.

También tienes automatizaciones basadas en eventos: a una hora concreta, al conectar un accesorio, al abrir una app específica, al llegar o salir de un lugar, etc. Lo potente es que no necesitas saber programar para crear estos flujos; solo vas añadiendo pasos con un asistente visual y ajustando los parámetros que te pide.

Widgets, pantalla de inicio y modo de concentración

El iPad permite tener una columna de widgets muy visual con información de tus apps favoritas. Desliza desde el borde izquierdo hacia la derecha para sacarla. Al final de la columna verás el botón “Editar”. Desde ahí puedes añadir nuevos widgets de aplicaciones compatibles, cambiar su orden o eliminar los que no te aporten nada.

En esa misma pantalla de edición tienes la opción de dejar los widgets fijos en la pantalla de inicio. Si la activas, cuando estés en el escritorio principal verás siempre esa columna a la izquierda con tus widgets favoritos, algo muy cómodo para consultar de un vistazo el tiempo, tus próximas citas, recordatorios repetitivos o notas recientes.

Más allá de los widgets, el Modo de concentración es fundamental si utilizas el iPad para trabajar o estudiar. En Ajustes > Modo de concentración puedes crear perfiles como “Trabajo”, “Estudio” o “Juego”, y decidir qué notificaciones pasan y cuáles se silencian. Incluso puedes cambiar pantallas de inicio según el modo, para esconder apps que distraen y dejar visibles solo las herramientas que necesitas en cada contexto.

Lo bueno es que estos modos se sincronizan con el resto de dispositivos Apple con tu misma cuenta. Si activas el modo Trabajo en el iPad, también se activa en el iPhone y en el Mac, reduciendo la probabilidad de que el móvil te interrumpa mientras estás concentrado en el tablet.

Archivos, almacenamiento externo y escaneado de documentos

La app Archivos no es un simple visor, es el gestor central de documentos del iPad. Desde ella puedes ver el contenido almacenado en el dispositivo, en iCloud Drive y en otros servicios como Google Drive o Dropbox. Una función muy útil es poder combinar varios PDFs en uno solo con unos pocos toques, ideal para juntar documentos para enviar por correo.

En los modelos con puerto USB-C o con adaptadores adecuados, puedes conectar memorias USB, discos externos o tarjetas SD y, si necesitas, abrir archivos RAR. Al hacerlo, esas unidades aparecen en la barra lateral de Archivos y puedes mover o copiar archivos entre el almacenamiento externo y el iPad. Eso sí, ten en cuenta que algunas unidades muy antiguas o que requieren más energía pueden necesitar un adaptador con alimentación.

Archivos también es tu punto de partida para el escáner de documentos, junto con Notas. Además, desde Mail o Archivos puedes firmar PDFs con la función Markup: abre el documento, toca el icono de edición (un lápiz), añade tu firma con el Apple Pencil o el dedo, y luego comparte o guarda el archivo. No hace falta imprimir nada para firmar un contrato o un consentimiento.

Para compartir archivos grandes por correo, iCloud ofrece Mail Drop. Cuando adjuntas un documento muy pesado, el sistema te pregunta si quieres usarlo. Si aceptas, en lugar de enviar el archivo directamente, se sube a iCloud y se envía al destinatario un enlace válido durante un tiempo. Así evitas los típicos problemas de límite de tamaño en los correos.

Fotos, vídeo y edición multimedia

El iPad tiene una app de Fotos bastante potente. Además de organizar tus imágenes por álbumes, recuerdos y personas, permite ajustar exposición, contraste, saturación y otros parámetros con un nivel de control bastante fino. Puedes retocar a mano o usar los ajustes automáticos y luego pulir detalles como sombras o luces.

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Si se te va la mano en una edición, siempre puedes volver a la versión original de la foto sin perder calidad, porque el sistema guarda los cambios de forma no destructiva. Además, tienes herramientas como recorte, rotación, enderezado y corrección de perspectiva, lo que te permite dejar las fotos listas para redes sociales o presentaciones sin salir del iPad.

Para vídeos, muchas apps aprovechan la pantalla grande del iPad Pro y la potencia de sus chips. Programas como iMovie, LumaFusion y otros editores profesionales permiten montar vídeos serios utilizando clips que tengas en Fotos o en unidades externas. Junto con el soporte para monitores externos, el iPad puede convertirse perfectamente en una pequeña estación de edición portátil.

Además, el escáner de documentos integrado y las herramientas de anotación son muy útiles para fotógrafos y creativos que quieren firmar contratos, añadir notas a imágenes o entregar pruebas corregidas. Puedes abrir un PDF o una imagen, marcar cambios con el Pencil y reenviar, todo desde el mismo dispositivo, sin tener que pasar por el ordenador.

Seguridad, control parental y copias de seguridad

Si compartes el iPad con niños, es básico configurar restricciones. Desde Ajustes > Tiempo de uso puedes activar límites de apps, bloquear sitios web y contenido adulto, impedir compras sin permiso y decidir qué aplicaciones están siempre permitidas. Gracias a esto, puedes dejar el iPad a los peques con bastante tranquilidad, sabiendo que no van a entrar donde no deben.

En muchos modelos modernos, además, cuentas con Face ID o Touch ID para desbloquear el dispositivo y autorizar compras o cambios importantes. Esto añade una capa de seguridad extra frente a curiosos. Siempre es recomendable usar un código fuerte y, si el modelo lo permite, activar también los datos cifrados de la copia de seguridad.

En cuanto a copias, tienes dos grandes opciones: iCloud o el ordenador. iCloud es la más cómoda porque se hace sola cuando el iPad está cargando y conectado a WiFi. Desde Ajustes > > iCloud > Copia en iCloud puedes activarla. En caso de que surja algún problema o compres un iPad nuevo, todo se restaura prácticamente igual a como lo tenías.

Si prefieres hacerlo en un Mac o PC, puedes usar Finder (en versiones recientes de macOS) o iTunes (en Windows o macOS antiguos). Conecta el iPad por cable, selecciona “Confiar en este ordenador” y desde ahí eliges hacer copia y, si quieres, cifrarla. Es una alternativa muy válida si no quieres pagar espacio extra de iCloud o si sueles trabajar conectado al ordenador.

Conexión con monitor externo y uso como “pseudo portátil”

Los modelos más recientes de iPad, especialmente los Pro y algunos Air, se llevan muy bien con monitores externos. Con un adaptador USB-C a HDMI (o cable apropiado) puedes duplicar la pantalla o usar el monitor como escritorio extendido, según la versión de iPadOS y la app que uses.

Muchas aplicaciones de productividad como Keynote, apps de edición de vídeo o de dibujo aprovechan este segundo monitor para mostrar herramientas en el iPad y el lienzo o presentación en la pantalla grande. Junto con un teclado físico y, si quieres, un trackpad o ratón Bluetooth, el iPad se acerca mucho a la experiencia de un portátil clásico.

Si añades un teclado tipo Magic Keyboard o similar, con su propio trackpad, el sistema se adapta mostrando un cursor que cambia según lo que hay debajo (botones, texto, etc.). Esto, combinado con los atajos de teclado y la multitarea, hace que puedas trabajar en documentos largos, hojas de cálculo, diseño o programación de manera muy cómoda.

Batería, rendimiento y pequeños trucos finales

La batería del iPad suele tener buena fama, pero siempre se puede optimizar. Una de las cosas que más consume es la actualización en segundo plano. En Ajustes > General > Actualización en segundo plano puedes desactivarla para todas las apps o dejarla solo para las que de verdad necesitas que se actualicen cuando no las usas. Así, evitas que ciertas aplicaciones traguen batería aunque estén minimizadas.

Otra buena idea es revisar cada cierto tiempo qué apps tienes instaladas y si realmente las usas. Spotlight y el Dock con sugerencias te ayudan a saber qué abres más a menudo. Desinstalar lo que no utilizas libera espacio y, a la larga, puede mejorar un poco el rendimiento general del sistema. Si algo va muy mal, siempre tienes la opción de restaurar iPadOS desde cero y empezar limpio.

Safari también guarda un as bajo la manga: si cierras una pestaña por error, pulsa el botón de pestañas y luego mantén el dedo sobre el icono “+”. Verás una lista con las últimas pestañas cerradas y podrás reabrir la que quieras en un momento. Ideal para esos sustos cuando cierras algo sin querer.

Y para las capturas de pantalla, además de la combinación de botones (encendido + subir volumen en modelos sin botón Home, o encendido + inicio en los que sí lo tienen), puedes usar el Apple Pencil: desliza desde una esquina inferior hacia el centro y el iPad capturará lo que ves, ofreciendo herramientas para recortar, hacer anotaciones e incluso generar un PDF de una página web completa. Es una forma muy rápida de guardar información, subrayar detalles y compartirlos con otras personas.

Con todo este conjunto de trucos, gestos, atajos y funciones, el iPad pasa de ser una simple pantalla grande para ver Netflix a convertirse en una herramienta versátil para estudiar, trabajar, crear contenido o simplemente organizar mejor tu día a día, aprovechando al máximo la combinación de potencia, apps y ecosistema que ofrece Apple en sus tabletas.

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