- Elige herramientas de recuperación para Mac que combinen alta tasa de éxito, compatibilidad con APFS/HFS+ y soporte para Apple Silicon.
- Complementa el rescate de datos con utilidades de diagnóstico SMART y pruebas de velocidad para detectar discos con fallos incipientes.
- Utiliza las funciones nativas de macOS (Utilidad de Discos, diskutil, fsck) junto a software profesional para abordar desde errores leves a casos complejos.
- Mantén copias de seguridad y buenos hábitos de uso del disco para reducir el riesgo de pérdida de datos y alargar la vida de tus unidades.
Si trabajas con un Mac a diario, tarde o temprano te tocará lidiar con un disco duro o SSD que empieza a dar guerra: errores al montar, bloqueos aleatorios, archivos que desaparecen o, directamente, un volumen que deja de funcionar. En esos momentos, contar con un buen software de reparación y recuperación para Mac marca la diferencia entre salvar tus datos o perderlos para siempre.
En esta guía vas a encontrar una recopilación muy completa de herramientas para reparar discos, recuperar archivos y diagnosticar el estado de tu unidad en macOS. Incluye tanto utilidades 100 % gratuitas como soluciones profesionales, software con interfaz gráfica y opciones por línea de comandos, además de varios trucos avanzados (fsck, Disk Utility, etc.) y consejos para alargar la vida de tus discos en Mac.
Los mejores programas de reparación y recuperación de disco para Mac
El primer bloque está centrado en aplicaciones pensadas principalmente para recuperar datos y reparar estructuras lógicas (sistemas de archivos, particiones, directorios), que en muchos casos es lo que necesitas cuando un disco deja de montarse o aparece como corrupto en macOS.
Disk Drill: la navaja suiza de la recuperación en Mac
Disk Drill se ha ganado a pulso su fama porque combina recuperación de datos de nivel profesional, utilidades de protección y diagnóstico del disco con una interfaz muy sencilla. Desde 2010 ha ido creciendo hasta convertirse en una herramienta que compite de tú a tú con servicios de recuperación especializados, pero a coste único de licencia.
La versión actual de Disk Drill para Mac (rama 6.x) está totalmente adaptada a macOS Tahoe y a los chips Apple Silicon (M1, M2, M3, M4 y M5), y sigue funcionando también en Macs Intel con o sin chip T2. Esto significa que puedes usarlo prácticamente en cualquier equipo reciente de Apple sin quebraderos de cabeza de compatibilidad.
En cuanto a capacidades, es capaz de trabajar con discos internos, discos externos, pendrives USB, tarjetas SD, NAS, matrices RAID y copias de Time Machine, además de teléfonos y tablets iOS, iPadOS y muchos dispositivos Android. Para el sistema de archivos, cubre FAT16/FAT32, exFAT, NTFS/NTFS5, HFS/HFS+, APFS, ReFS, ext2/3/4, Btrfs e incluso dispositivos RAW sin sistema de archivos legible.
Una de sus bazas más potentes es el módulo de Advanced Camera Recovery (ACR), diseñado para recomponer vídeos fragmentados de más de 150 cámaras (GoPro, DJI, Canon, Panasonic, Sony, Insta360, etc.). En las últimas versiones han mejorado especialmente la reconstrucción de estructuras MOOV y flujos de vídeo complejos, algo clave si trabajas con material profesional.
Para fotógrafos y videógrafos, el programa destaca además por su rendimiento con formatos RAW (ARW, CR2, CR3, DNG, NEF y otros) y por soportar constantemente nuevos tipos de archivo menos habituales (proyectos de diseño, paquetes de e‑learning, archivos comprimidos específicos, etc.).
En su edición gratuita, Disk Drill te permite escanear el disco, ver al detalle qué se puede recuperar y previsualizar los archivos soportados por macOS. También incluye sin coste extra funciones como Recovery Vault (una capa de protección adicional sobre la Papelera), Guaranteed Recovery (copia preventiva de cada archivo eliminado en una carpeta segura), copia de seguridad byte a byte del dispositivo completo, monitorización S.M.A.R.T., buscador de duplicados, destructor seguro de datos e instalador de macOS.
Todo esto se presenta en una interfaz muy limpia, con resultados organizados por categorías (Eliminado/Perdido, Existente, Reconstruido), filtros avanzados y previsualización en tiempo real mientras el escaneo sigue en segundo plano. Para el usuario de a pie es bastante simple, y para el profesional ofrece suficiente control sin ser una pesadilla de menús.
Por todo ello, Disk Drill suele ser la primera opción que conviene probar cuando buscas un software de reparación de disco para Mac que además recupere archivos con garantías. No es gratis en su versión completa, pero la licencia cubre Mac y Windows y se amortiza rápido en cuanto te salva una sola crisis seria de datos.
PhotoRec y TestDisk: código abierto sin límites (pero con Terminal)
En el extremo opuesto del espectro está PhotoRec, una herramienta totalmente gratuita y de código abierto bajo licencia GPL que no tiene restricciones de gigas ni funciones bloqueadas. Es ideal si tu presupuesto es cero y no te importa lidiar con una interfaz por consola.
PhotoRec se centra en la recuperación de archivos por firma: en lugar de apoyarse en la estructura del sistema de archivos, recorre el disco bloque a bloque buscando cabeceras y pies de archivo conocidos. Gracias a ello puede recuperar más de 480 extensiones diferentes (fotos, vídeos, documentos, archivos comprimidos, etc.) en macOS, Windows, Linux, FreeBSD, NetBSD, OpenBSD y Solaris, además de trabajar con discos duros, unidades ópticas, tarjetas de memoria, pendrives, imágenes RAW tipo DD e imágenes forenses EnCase E01.
La parte menos agradable es que no se ocupa de reconstruir la jerarquía de carpetas ni los nombres originales; devuelve los archivos en lotes numerados, lo que implica dedicar luego tiempo a clasificarlos. Y, por supuesto, todo el proceso se maneja con menús de texto en Terminal, algo que puede asustar a quien no esté acostumbrado.
Junto con PhotoRec se distribuye TestDisk, otra utilidad de la misma familia orientada a reparar particiones y sectores de arranque. Es especialmente útil si el problema del disco está en la tabla de particiones o en la estructura de volumen más que en los archivos individuales. En Macs antiguos o discos externos con particiones dañadas, TestDisk puede ser la clave para volver a montar el volumen.
Si te mueves con soltura en la línea de comandos y quieres recuperación gratuita sin sorpresas, PhotoRec + TestDisk es un combo muy potente, aunque menos cómodo y visual que las alternativas comerciales.
EaseUS Data Recovery Wizard para Mac
EaseUS Data Recovery Wizard es otra de las soluciones clásicas del sector, con versiones para macOS y Windows, y destaca por ofrecer un equilibrio bastante bueno entre facilidad de uso, compatibilidad y rendimiento en situaciones de pérdida de datos habituales.
El programa se organiza en tres modalidades: una versión gratuita con 2 GB de recuperación como tope, una edición Pro con recuperación ilimitada y una Technician pensada para técnicos que trabajan en varios equipos. Esto te permite probar en serio la herramienta antes de pasar por caja.
EaseUS para Mac recupera información de MacBooks, sobremesas, discos duros externos, pendrives, tarjetas SD y cámaras digitales, trabajando sobre HFS/HFS+, APFS y los habituales FAT/FAT32/exFAT de unidades extraíbles. Se orienta sobre todo a escenarios de eliminación accidental o formateo de unidades, con buen soporte para los formatos más comunes de fotos, vídeos, música y documentos.
En las últimas versiones, el motor de escaneo profundo ha mejorado en velocidad y precisión, especialmente con fotos y documentos, pero sigue siendo una herramienta más pensada para casos de usuario doméstico que para desastres muy complejos con RAIDs o volúmenes muy dañados.
La principal pega es que el modelo de negocio se basa cada vez más en la suscripción, con planes mensuales o anuales que se pueden encarecer si solo necesitas la herramienta puntualmente. A cambio, la curva de aprendizaje es muy baja y el asistente guía bastante bien durante todo el proceso.
DMDE: recuperación avanzada y gestión de discos para casos peliagudos
DMDE (DM Disk Editor and Data Recovery Software) es una suite menos conocida para el usuario medio, pero muy apreciada entre los que necesitan herramientas de bajo nivel para recuperación compleja de discos. Está disponible para macOS, Windows y Linux, con licencias por sistema operativo o multiplataforma.
En Mac, DMDE permite escanear dispositivos basados en disco para localizar archivos recuperables y, en su modalidad gratuita, restaurar hasta 4000 archivos por cada directorio abierto. Es un límite bastante generoso para evaluar su comportamiento antes de comprar licencia.
Su punto fuerte está en los escenarios con RAID dañados, sectores defectuosos, volúmenes muy corruptos o necesidad de editar a mano estructuras. Incluye utilidades para crear imágenes, gestionar matrices RAID y manipular datos a nivel de sector, algo que prácticamente no se ve en los programas pensados para el gran público.
Por contra, la interfaz es mucho más densa y técnica; no es la típica aplicación “siguiente, siguiente, finalizar”. Si no estás acostumbrado a conceptos como LBA, mapas de particiones o reconstrucción manual de volúmenes, te puede resultar intimidante, aunque su potencia compensa el esfuerzo cuando el caso realmente lo exige.
Data Rescue 6: recuperación clásica con modelo y requisitos algo incómodos
Data Rescue 6 de Prosoft lleva muchos años en el mercado como solución profesional de recuperación de datos para Mac, con soporte para macOS 10.12 o posterior. Permite abordar pérdidas por borrados, malware o formateos accidentales en discos internos y externos.
La versión de prueba gratuita deja escanear el dispositivo y previsualizar los archivos recuperables, pero para restaurarlos hay que pasar por un plan de pago. Además, para escanear el disco de sistema en Macs con versiones recientes de macOS, obliga a arrancar en Modo Recuperación, algo que complica el uso casual.
Otro inconveniente es su modelo de suscripción y precio más elevado frente a alternativas modernas, junto con tiempos de análisis algo lentos y un soporte algo limitado para las características actuales de APFS y ciertas configuraciones cifradas.
Aun así, sigue siendo una herramienta respetada, sobre todo cuando se trata de diagnosticar qué se puede salvar antes de decidir una estrategia de recuperación, gracias a sus capacidades de análisis en profundidad y a la trayectoria de la empresa en este campo.
Herramientas de diagnóstico y comprobación del estado del disco en macOS
Además de recuperar datos cuando la cosa se tuerce, es vital vigilar la salud del disco para evitar fallos catastróficos. Aquí entran en juego varias utilidades de diagnóstico y monitorización, algunas integradas en el propio sistema y otras desarrolladas por terceros.
EaseUS Partition Master para Mac
EaseUS Partition Master para Mac es un software orientado a gestionar particiones, comprobar el estado del disco y clonar unidades. Es compatible con prácticamente todas las versiones modernas de macOS (Catalina, Big Sur, Monterey, Ventura, Sonoma, Sequoia) y funciona tanto en Macs Intel como en Apple Silicon (M1, M2, M3).
Además de gestionar particiones, permite probar la velocidad de lectura/escritura (aleatoria y secuencial) y consultar la salud del disco: temperatura, vida útil estimada, nivel de desgaste, sectores reasignados y errores de E/S. Cuando detecta que una unidad está tocando fondo, ofrece funciones de clonación para migrar los datos a un disco nuevo antes de que sea tarde.
Su interfaz es bastante clara y está pensada para usuarios que quieren tener una visión global del estado del almacenamiento en su Mac, sin renunciar a funciones avanzadas como el clonado sector a sector. Como desventaja, requiere instalación y acceso con privilegios elevados, algo lógico por el tipo de tareas que realiza.
Utilidad de Discos de macOS
Su función de Primeros Auxilios permite validar y reparar las estructuras del sistema de archivos, y también muestra el estado S.M.A.R.T. básico de las unidades internas, dando una pista rápida de si el disco está reportando fallos inminentes.
Sin embargo, hay que tener claro su límite: comprueba el sistema de archivos, no la salud física de la unidad. Por eso, puede “reparar” errores lógicos, pero si el problema es que el disco tiene un montón de sectores dañados o la electrónica está fallando, se quedará corta y en ocasiones puede incluso precipitar un fallo si se abusa de operaciones de escritura sobre un soporte ya muy tocado.
Es ideal como primera línea de defensa cuando un volumen no monta, aparece en gris o lanza errores, pero si Primeros Auxilios no consigue resolver el problema, conviene pasar a herramientas de recuperación especializadas o a un enfoque de clonación forense antes de que la unidad empeore.
Blackmagic Disk Speed Test
Blackmagic Disk Speed Test es una utilidad gratuita muy popular entre editores de vídeo porque mide en tiempo real las velocidades de lectura y escritura de tus discos en macOS. No es un reparador ni un recuperador de datos, pero sí un test sintético útil para detectar si un SSD o un HDD está rindiendo muy por debajo de lo esperado.
Con un solo clic lanza pruebas con archivos grandes simulando flujos de vídeo de alta resolución, y muestra si el disco cumple los requisitos para editar, por ejemplo, 4K ProRes o formatos más pesados. Si tu unidad empieza a dar tasas inestables o mucho más bajas que hace unos meses, es una señal de que conviene revisar más a fondo su estado.
DriveDx
DriveDx está enfocada específicamente al análisis profundo de la salud del disco, y va mucho más allá del típico “S.M.A.R.T. verificado”. Analiza un amplio conjunto de métricas relacionadas con fallos típicos de HDD y SSD: desgaste de celdas, sectores reasignados, errores de lectura/escritura, temperatura, etc.
Clasifica la situación en varios estados (normal, advertencia, pre‑fallo, fallo) y genera alertas en tiempo real cuando detecta anomalías que podrían desembocar en pérdida de datos. De este modo, puedes tomar medidas preventivas (cambiar el disco, clonar, reforzar copias de seguridad) antes de que el desastre sea irrecuperable.
Su interfaz es moderna y bastante clara, aunque hay que tener en cuenta que algunos discos externos pueden no exponer todos los atributos SMART, lo que limita la información disponible. Aun así, como herramienta de vigilancia continua de la salud del almacenamiento en Mac es de las más completas.
iStat Menus
iStat Menus es una utilidad de monitorización integral para macOS que, además de CPU, GPU, RAM, red o batería, incluye datos detallados sobre la actividad y estado de los discos. Muestra espacio libre, uso de disco, información SMART básica y estadísticas de lectura/escritura en tiempo real.
Su gran baza es la alta personalización de menús y paneles, con alertas configurables (por ejemplo, cuando el espacio libre baja de cierto umbral o cuando la temperatura del SSD se dispara). Esto lo hace especialmente interesante en Macs exigidos o en equipos antiguos a los que quieres exprimir un poco más.
El lado menos positivo es que puede saturar fácilmente la barra de menús si activas demasiados módulos, y que es una aplicación de pago con un coste algo elevado si solo quieres vigilar discos. Pero como panel de control global del Mac es difícil encontrarle sustituto.
Métodos nativos y avanzados para reparar discos en Mac
Además del software de terceros, macOS y su base UNIX incluyen herramientas nativas muy potentes para revisar y reparar discos. No son siempre tan amigables como una app con botones grandes, pero en manos adecuadas sacan de muchos apuros.
Cómo usar Utilidad de Discos para reparar un volumen paso a paso
Para problemas básicos, Utilidad de Discos suele ser el primer recurso. Antes de tocar nada, es recomendable tener una copia de seguridad actual de tu Mac (Time Machine, clon o similar), por si el intento de reparación desenmascara errores más graves.
Si el disco afectado es el de arranque o el Mac no inicia, lo ideal es arrancar desde Recuperación de macOS. Desde ahí, seleccionas Utilidad de Discos y haces que muestre todos los dispositivos (menú Ver > Mostrar todos los dispositivos) para ver el disco físico, sus contenedores APFS y volúmenes.
El procedimiento recomendado es ejecutar Primeros Auxilios de abajo hacia arriba en la jerarquía: primero en el último volumen del contenedor, luego en el resto de volúmenes, después en el contenedor APFS y por último en el propio dispositivo físico. Entre cada paso, conviene leer los mensajes que devuelve la herramienta para ver si ha reparado algo o si aconseja acciones adicionales.
Cuando termines con todos los niveles, cierras Utilidad de Discos y, si estabas en Recuperación, reinicias el Mac. Si aun así la herramienta informa de errores que no puede corregir, en general la recomendación oficial de Apple es borrar (formatear) el disco y restaurar desde copia de seguridad, o pasar a herramientas más especializadas que permitan trabajar con imágenes del disco antes de arriesgar más.
Reparación avanzada desde Terminal con diskutil y fsck
Para quien no le tiene miedo al Terminal, macOS ofrece dos comandos clave: diskutil y fsck. El primero sirve para listar, montar, desmontar, formatear y gestionar discos y volúmenes; el segundo es la clásica utilidad UNIX de file system consistency check.
Un flujo típico comienza ejecutando diskutil list para obtener un listado de todos los dispositivos conectados, con sus identificadores (disk0, disk1, disk2s1, etc.) y tipos de volumen. Con esa información puedes decidir sobre qué dispositivo actuar y desmontarlo manualmente desde Utilidad de Discos o con diskutil unmount antes de pasar a fsck.
El comando fsck vive en /sbin/fsck y se ejecuta con diferentes banderas según lo que quieras hacer. Las más útiles en Mac suelen ser -f (forzar comprobación incluso si el volumen parece limpio) y -y (responder “sí” automáticamente a todas las preguntas de reparación). Un ejemplo típico sería /sbin/fsck -fy sobre el disco de arranque en modo monousuario, o sudo fsck -fy /dev/disk4s2 para un volumen concreto.
Conviene recordar que los volúmenes modernos con journal (APFS, HFS+ con journaling) ya realizan comprobaciones internas en los arranques tras apagones bruscos, de modo que fsck se usa hoy más como herramienta puntual de diagnóstico de bajo nivel que como rutina de mantenimiento periódica.
En cualquier caso, antes de lanzar fsck sobre un volumen de datos es buena idea tenerlo desmontado y, si es posible, trabajar sobre una imagen del disco (clon byte a byte) en lugar de la unidad física, sobre todo si sospechas de daños de hardware.
Otros programas clásicos: DiskWarrior y compañía
Durante años, herramientas como DiskWarrior fueron referencia para reconstruir directorios HFS y HFS+ dañados. Su enfoque consistía en rehacer desde cero la estructura de directorios en lugar de parchearla, lo que en muchos casos devolvía a la vida volúmenes que otras utilidades daban por perdidos.
DiskWarrior llegó a ofrecer arranque desde DVD y compatibilidad con discos USB, FireWire, RAID, iPods y volúmenes cifrados con FileVault, siendo especialmente útil en la era pre‑APFS. Sin embargo, la falta de actualizaciones en los últimos años y la ausencia de soporte para APFS han hecho que pierda gran parte de su relevancia en el ecosistema actual de macOS.
Es un ejemplo claro de cómo, en el ámbito de la reparación y recuperación, no conviene confiar en software abandonado o que no se actualiza. La estructura de los sistemas de archivos cambia, los mecanismos de seguridad de macOS se endurecen y lo que hace una década era una herramienta imprescindible hoy puede ser incluso contraproducente en equipos modernos.
Cómo elegir el mejor software de reparación y recuperación para tu Mac
Con tanta oferta es fácil perderse, así que merece la pena poner en orden los criterios objetivos que conviene mirar antes de decidirte por una herramienta, sobre todo si vas a pagar una licencia.
Rendimiento y tasa de éxito
Lo primero es valorar qué tal rinde la aplicación en condiciones reales: porcentaje de archivos recuperados, capacidad para manejar discos dañados, velocidad de escaneo y comportamiento al reconstruir sistemas de archivos complejos. Herramientas como Disk Drill o DMDE destacan precisamente en escenarios complicados (unidades grandes, sectores defectuosos, RAIDs, cámaras con vídeo fragmentado).
En pruebas comparativas serias se suele asignar una buena parte del peso de la valoración (en torno a un 35 %) a la tasa de éxito en recuperación, porque, al final, lo que importa es cuántos datos recuperables vuelven en buen estado. La velocidad también cuenta, pero es secundaria frente a la fiabilidad.
Compatibilidad con sistemas de archivos y versiones de macOS
En Mac conviven APFS, HFS+, FAT/FAT32, exFAT y, en algunos entornos mixtos, volúmenes NTFS procedentes de Windows. A la hora de elegir software de reparación o recuperación, es crucial que soporte correctamente todos los sistemas de archivos que usas y que respete estructuras como snapshots de APFS, volúmenes sellados del sistema, etc.
Además, no todos los desarrolladores van al día con las últimas versiones de macOS. Conviene comprobar qué versiones del sistema soporta oficialmente la herramienta (incluyendo Sonoma, Tahoe, etc.) y si tiene binarios nativos para Apple Silicon. Para equipos muy antiguos, también interesa que sigan manteniendo instaladores compatibles con macOS veteranos.
Tipos de archivo admitidos y funciones adicionales
No todos los programas reconocen la misma variedad de formatos. Si solo necesitas recuperar documentos Office y JPG, te valdrá casi cualquier cosa; pero si trabajas con RAW de cámaras, codecs de vídeo profesionales, proyectos de edición o archivos poco habituales, necesitas un motor de firmas bien nutrido y actualizado.
Aparte de la recuperación pura y dura, suma puntos que la app incluya extras como previsualización avanzada, clonación byte a byte, monitorización S.M.A.R.T., gestor de sesiones de escaneo o herramientas de protección preventiva. Todo eso aumenta tus probabilidades de éxito y puede ahorrarte mucho tiempo.
Precio, modelo de licencia y “letra pequeña”
Otro aspecto importante es cómo cobra cada desarrollador: pago único con licencia de por vida, suscripción mensual/anual, o modelo mixto. A menudo las suscripciones parecen baratas de entrada pero, si sumas varios años, salen bastante más caras que una licencia perpetua.
Las versiones “gratuitas” suelen ser en realidad freemium con límites de datos recuperables o funciones bloqueadas. Es habitual poder escanear y previsualizar sin coste, pero tener que pasar por caja para pulsar el botón de recuperar. Solo algunas excepciones como PhotoRec son realmente gratuitas sin topes.
Seguridad y fiabilidad del desarrollador
Por último, pero no menos importante, está la cuestión de la confianza: estás dando a la aplicación acceso de bajo nivel a tus discos, así que es esencial que el software sea legítimo, esté mantenido y tenga buena reputación. Evita descargas de sitios dudosos, clones con nombres sospechosamente parecidos o programas que hace años que no reciben actualizaciones.
Las herramientas citadas aquí proceden de desarrolladores con trayectoria y referencias contrastadas, tanto en foros de usuarios de Mac como en análisis técnicos especializados. Aun así, nunca está de más leer reseñas recientes y comprobar que la versión que vas a instalar está al día.
Consejos para no acortar la vida del disco (y mejorar tus opciones de recuperación)
El mejor software de reparación del mundo no sirve de mucho si maltratas el disco a diario o no haces copias de seguridad. Hay varios hábitos sencillos que pueden alargar la vida de tu HDD o SSD y, de paso, maximizar las posibilidades de recuperar datos si algo se tuerce.
En SSD, conviene comprobar que TRIM está activado para que el sistema pueda gestionar de forma eficiente los bloques libres y evitar desgaste innecesario. También ayuda mantener cierta reserva de espacio libre, evitando llenar la unidad hasta el cuello, y minimizar tareas que escriban continuamente grandes volúmenes de datos sobre el SSD interno (por ejemplo, usar discos externos para edición de vídeo intensiva).
Otro factor crítico es la temperatura: evita el sobrecalentamiento manteniendo buena ventilación, no obstruyas salidas de aire y vigila con herramientas como DriveDx o iStat Menus si tus discos trabajan siempre al límite. El calor es uno de los grandes enemigos de la electrónica, y los discos no son una excepción.
Finalmente, acostúmbrate a revisar periódicamente el estado SMART y el rendimiento de las unidades, ya sea con Utilidad de Discos, DriveDx, EaseUS Partition Master o Blackmagic Disk Speed Test. Detectar a tiempo un descenso progresivo en velocidad o un aumento de sectores reasignados te permite actuar antes de que el fallo sea catastrófico.
Y, por encima de todo, mantén siempre al día al menos una copia de seguridad completa de tus datos importantes: Time Machine más un clon externo es una combinación muy fiable. Por muy bueno que sea el software de reparación de disco para Mac que uses, ningún programa puede garantizar el 100 % de éxito cuando el daño físico es grave.
Con todo este arsenal de utilidades —desde Disk Drill, PhotoRec o EaseUS para rescatar archivos, hasta DriveDx, iStat Menus o EaseUS Partition Master para vigilar y diagnosticar— sumado a las herramientas nativas como Utilidad de Discos, diskutil o fsck, tienes a tu alcance un ecosistema completo para prevenir problemas, detectar fallos a tiempo y recuperar información en tu Mac con las máximas garantías posibles.