- 2Wai crea HoloAvatars hiperrealistas capaces de imitar apariencia, voz y gestos de personas reales, incluso fallecidas.
- La app combina modelos de lenguaje, síntesis de voz y animación facial para ofrecer conversaciones en tiempo real.
- Su uso para interactuar con familiares muertos abre riesgos psicológicos, éticos, legales y de privacidad muy serios.
- 2Wai se lanza en beta con modelo freemium y gran debate social sobre inmortalidad digital y explotación del duelo.
La inteligencia artificial está cruzando fronteras que hace nada parecían ciencia ficción, y una de las pruebas más polémicas es 2Wai. Esta aplicación se ha vuelto viral por ofrecer algo tan poderoso como inquietante: la posibilidad de crear avatares digitales hiperrealistas de personas reales, incluidos familiares que ya han fallecido, con los que puedes hablar como si siguieran aquí.
En las últimas semanas, 2Wai ha generado un enorme revuelo en redes y medios: para algunos es un avance fascinante en inmortalidad digital; para otros, una herramienta casi “demoníaca” que explota el dolor de la gente y abre un melón enorme de problemas éticos, legales y psicológicos. Vamos a ver con calma qué es exactamente 2Wai, cómo funciona, qué usos promete y por qué se la compara tanto con un capítulo de Black Mirror.
Qué es 2Wai y qué promete esta app de IA
2Wai es una aplicación de inteligencia artificial que permite crear avatares digitales interactivos llamados HoloAvatars. Estos avatares pueden parecerse físicamente a una persona, hablar con su voz, imitar sus gestos e incluso simular sus recuerdos a partir de unos pocos minutos de vídeo, audio, fotos y texto.
La propia empresa se presenta como “la primera red social de avatares humanos”. Su idea es que cualquier persona, marca, creador de contenido o figura pública pueda tener un “gemelo digital” disponible 24/7 para hablar con fans, clientes o familiares, en diferentes idiomas y sin límites de horario.
Lo que ha disparado la controversia no son tanto los avatares de famosos, influencers o personajes ficticios, sino el enfoque funerario: la app se publicita como una forma de “mantener presentes” a padres, abuelos u otros seres queridos ya fallecidos, de manera que sigan “formando parte del futuro” de hijos y nietos.
En sus anuncios promocionales, 2Wai resume su propuesta con una frase muy calculada: “Con 2Wai, tres minutos pueden durar para siempre”. La idea es que con solo unos pocos minutos de grabación en vídeo de una persona viva, se pueda generar un avatar capaz de seguir “interactuando” con la familia incluso después de su muerte.
La startup tiene su sede en Los Ángeles y fue cofundada por el actor canadiense Calum Worthy (conocido por la serie “Austin & Ally” de Disney Channel) y el productor de cine Russell Geyser. Han recaudado alrededor de 5 millones de dólares en financiación inicial y aseguran estar colaborando con empresas tecnológicas importantes como British Telecom, IBM o Globe Telecom.

Cómo funciona 2Wai paso a paso
El funcionamiento de 2Wai se apoya en varias capas de tecnologías de IA que ya conocemos por separado (modelos de lenguaje, síntesis de voz, deepfakes de vídeo…), pero aquí se combinan para crear la sensación de estar hablando con una persona concreta.
Para generar un HoloAvatar, la app pide al usuario que suba determinados materiales de la persona a recrear: un vídeo corto grabado con el móvil (unos tres minutos, según la promoción), notas de voz, fotos y, en algunos casos, textos o descripciones de su carácter y recuerdos.
Con ese contenido, la inteligencia artificial analiza rasgos faciales, gestos, patrones de voz, entonación, vocabulario y forma de expresarse. También puede apoyarse en otra información disponible si el usuario la aporta (por ejemplo, mensajes escritos o datos biográficos) para “dar contexto” a la personalidad.
De forma simplificada, el proceso sería más o menos así:
- Modelos de lenguaje avanzados se encargan de generar respuestas coherentes y adaptadas al contexto de cada conversación, intentando imitar el estilo de la persona original.
- Sistemas de síntesis de voz recrean el timbre, la entonación y el ritmo del habla, de manera que el avatar “suene” como el original.
- Tecnologías de animación facial y vídeo generativo sincronizan labios y movimientos faciales con el audio, logrando que el avatar parezca hablar en tiempo real.
Una vez se han procesado los datos, 2Wai genera el HoloAvatar y lo integra en la app. A partir de ese momento, el usuario puede abrir la aplicación y mantener conversaciones de voz o vídeo con ese avatar, que responde en tiempo real y se mueve de forma relativamente natural, como si estuvieras en una videollamada.
La compañía presume de que sus avatares soportan más de 40 idiomas, lo que permitiría que una misma “abuela digital” pudiera hablar con distintos miembros de la familia en diferentes lenguas, o que un creador de contenido atienda a fans de todo el mundo sin hablar realmente sus idiomas.
En la fase beta, la aplicación incluye también avatares preconfigurados con los que cualquiera puede probar la experiencia: desde una versión digital del propio Calum Worthy hasta personajes históricos como William Shakespeare recreados con IA.
Precio y disponibilidad de 2Wai
En el momento actual, 2Wai se encuentra en fase beta y está disponible, al menos, en la App Store de Apple para iPhone. La versión para Android aparece anunciada como “próximamente”, pero todavía no está desplegada de forma generalizada en todos los países.
El modelo de negocio sigue la lógica de muchas apps de IA recientes: descarga gratuita con modelo freemium. Es decir, puedes instalar la app sin pagar y hacer algunas pruebas básicas, pero para acceder a funciones avanzadas, avatares premium o un uso más intensivo es probable que necesites suscripciones o compras dentro de la aplicación.
A día de hoy, la empresa no ha aclarado del todo qué ocurre con un avatar si dejas de pagar: ¿se congela, se borra, queda inaccesible? Esta falta de transparencia es una de las cosas que más sospechas levanta cuando hablamos de recuerdos familiares y de duelo.
Además, la naturaleza del servicio hace que los usuarios entreguen a una compañía privada vídeos, audios e información extremadamente íntima, en ocasiones de personas que ni siquiera pueden dar su consentimiento porque ya han fallecido. Esto sitúa el debate en un terreno muy delicado tanto a nivel legal como ético.
Para qué sirve 2Wai: usos prometidos y posibles aplicaciones
Según la propia empresa y las demostraciones disponibles, 2Wai pretende abarcar varios usos distintos, algunos más “ligeros” y otros abiertamente delicados.
Entre los usos que se promocionan de forma más neutra o comercial, encontramos:
- Gemelos digitales personales: crear una versión virtual de ti mismo para responder mensajes, atender a seguidores o mantener una presencia permanente en redes y plataformas.
- Avatares para marcas e instituciones: empresas que quieren disponer de un representante virtual que atienda consultas en cualquier momento y en múltiples idiomas.
- Creadores de contenido e influencers: clones digitales que pueden dar entrevistas, charlas o interactuar con fans sin que la persona real esté disponible.
- Personajes ficticios y figuras históricas: HoloAvatars que representen a personajes literarios, héroes de ficción o personajes históricos con los que se pueda conversar a modo educativo o de entretenimiento.
Este tipo de usos encajan con la idea de “amplificar tu voz, no reemplazarla”, como ha explicado el propio Calum Worthy al hablar de las oportunidades para actores y creadores que quieren controlar su imagen y evitar que terceros usen su identidad sin permiso.
Sin embargo, el foco mediático se ha centrado sobre todo en el uso funerario y de duelo: grabar a tus padres o abuelos “mientras están vivos” para que, cuando falten, sus avatares puedan seguir presentes en forma de videollamadas, mensajes, cuentos antes de dormir o consejos para futuras generaciones.
La función más polémica: hablar con personas fallecidas
El vídeo promocional que hizo estallar la conversación muestra a una mujer embarazada grabando a su madre con el móvil. Un rótulo explica que bastan tres minutos para “crear un archivo eterno”. Más tarde, ya fallecida la madre, la vemos reaparecer como avatar en diferentes momentos de la vida de la familia.
En el anuncio, la abuela digital charla por videollamada con su hija durante el embarazo, luego le lee cuentos a la nieta antes de dormir, y años después el nieto adulto le cuenta que va a convertirse en bisabuela. Todo presentado como algo tierno y entrañable que la tecnología hace posible.
La campaña gira en torno a una idea muy clara: si grabas ahora a tus seres queridos, “podrán seguir contigo” cuando ya no estén. Eso encaja de lleno con un fenómeno más amplio que ya existe, el de la “inmortalidad digital”, donde diferentes empresas experimentan con chatbots y avatares entrenados con datos de personas fallecidas.
El problema es que convertir el duelo en un servicio de suscripción genera rechazo a muchos niveles. Numerosos psicólogos advierten de que estas herramientas pueden interferir en la aceptación de la pérdida, reforzando la fase de negación y dificultando que la persona reorganice su vida sin el ser querido.
Además, muchos se preguntan hasta qué punto el avatar está realmente “respetando” la personalidad del fallecido o simplemente improvisa respuestas plausibles basadas en patrones estadísticos, lo que abre la puerta a que la IA diga cosas que esa persona jamás habría dicho.
Reacciones en redes: de Black Mirror al “esto es demoníaco”
La recepción pública de 2Wai ha sido, en buena parte, un auténtico tsunami de críticas. El vídeo de presentación publicado por Calum Worthy en X (antes Twitter) acumuló decenas de millones de visualizaciones y, aunque tuvo algunos “me gusta”, lo que más destacó fueron las respuestas indignadas.
Multitud de usuarios calificaron la app como “repugnante”, “perversa”, “vil”, “maligna” o “demoníaca”. Varios comentarios virales la describían como “objetivamente una de las ideas más malvadas imaginables” o “lo más inquietante que he visto en mi vida”, con miles de interacciones.
La comparación con Black Mirror se repite de forma constante. Mucha gente señala directamente el episodio “Be Right Back” (“Vuelvo enseguida”), en el que una mujer contrata un servicio de IA que recrea digitalmente a su pareja fallecida usando todos sus datos en redes sociales, hasta el punto de acabar con un androide que lo imita físicamente.
En redes se recuerda que aquel episodio era una advertencia sobre los peligros de este tipo de tecnologías, no un manual de instrucciones para que las startups lo reproduzcan en la vida real. Expresiones como “hay literalmente un capítulo de Black Mirror sobre esto” o “la serie ya nos avisó” se han vuelto casi un estribillo en torno a 2Wai.
Otros usuarios señalan algo todavía más crudo: la sensación de que la app se lucra del dolor y la vulnerabilidad de personas que atraviesan un duelo complicado, ofreciendo una especie de “enganche emocional” difícil de soltar.
Impacto psicológico y riesgos para el duelo
Más allá de la reacción visceral de las redes, varios expertos en psicología y salud mental están advirtiendo de los riesgos que entrañan estas herramientas para personas en pleno proceso de duelo.
El duelo sano implica, aunque duela, asumir que la persona ya no está y recolocar su recuerdo en nuestra vida de otra manera. Un avatar hiperrealista que responde como si siguiera vivo puede anclar a alguien en la fase de negación, convirtiéndose de hecho en un sustituto emocional con el que se “evita” la realidad de la pérdida.
Psicólogos consultados por diferentes medios señalan que el problema se dispara cuando el avatar deja de ser un apoyo puntual (para ver un mensaje especial, un testimonio o un recuerdo concreto) y pasa a convertirse en compañía cotidiana: se acude a él para tomar decisiones, pedir consuelo o mantener conversaciones diarias como si fuera la persona real.
En el caso de los niños, el riesgo se multiplica. Si, como muestra el anuncio de 2Wai, un niño establece un vínculo duradero con la “abuela avatar” que le lee cuentos todas las noches, puede tener dificultades para comprender la muerte y la ausencia. El apego se traslada a una representación digital que no desaparece, y eso puede alterar la forma en que se procesa la pérdida.
También se menciona la carga de culpa que ya sienten muchas personas al notar que con el tiempo se difuminan detalles de la voz, la risa o los gestos del fallecido. Estas apps prometen solventar ese miedo, pero al precio de mantener abierto el dolor y evitar que la herida cicatrice.
Privacidad, consentimiento y un gran vacío legal
Junto al impacto emocional, las dudas legales y de privacidad son enormes. La mayoría de leyes de protección de datos están pensadas para personas vivas; lo que ocurre con la información de los fallecidos es, en muchos casos, un terreno gris.
Surgen preguntas muy delicadas: ¿quién controla realmente el avatar cuando la persona muere? ¿La familia, la empresa, ambos? ¿Durante cuánto tiempo se almacenan los vídeos originales y los modelos entrenados con ellos? ¿Qué pasa si la empresa cierra, se vende o decide cambiar el uso de esos datos?
No es descabellado plantearse escenarios en los que, por ejemplo, la imagen y la voz de tu madre fallecida acaben reutilizadas en contextos comerciales, como anuncios o nuevos productos, si los términos y condiciones lo permiten. Y la mayoría de usuarios rara vez leen en detalle esos documentos.
En algunos sitios, como California, existe una protección específica para la voz e imagen de artistas fallecidos, lo que complica que se usen sin autorización. Pero en muchos países la situación es más laxa, y los derechos de imagen, honor o intimidad se extinguen con la muerte o quedan sujetos a interpretaciones complejas por parte de los herederos.
Los abogados señalan que una madre, por ejemplo, no siempre puede impedir que alguien cree un avatar digital de su hijo fallecido si tiene suficientes datos para ello. Y eso abre la puerta no solo a usos “bienintencionados”, sino también a posibles abusos, manipulaciones o suplantaciones.
Qué tan segura es 2Wai y qué dudas plantea
Como ocurre con muchas aplicaciones de IA emergentes, 2Wai todavía no ha ofrecido una transparencia total sobre cómo gestiona y protege los datos de sus usuarios, más allá de un discurso de marketing relativamente genérico.
Entre las principales inquietudes destacan:
- Gestión y almacenamiento de datos sensibles: vídeos, audios y recuerdos familiares que, en manos equivocadas, pueden ser extremadamente comprometedores.
- Control del usuario sobre el avatar: capacidad real de borrar por completo un HoloAvatar y todos los datos asociados, incluyendo copias de seguridad y modelos entrenados.
- Uso futuro de los datos: posibles cambios en las condiciones de uso que permitan monetizar avatares o datos de formas no previstas inicialmente.
Antes de subir nada a una plataforma así, lo más sensato es leer con detenimiento los términos y condiciones, algo que casi nadie hace pero que, en este contexto, es vital. Especialmente si estás pensando en subir información de terceros (familiares vivos o fallecidos) que quizá no puedan dar su consentimiento informado.
Además, hay que tener en cuenta el factor de dependencia tecnológica: la “presencia” digital de tus seres queridos pasaría a depender de servidores externos, actualizaciones de la App Store y la continuidad de una startup cuyo futuro tampoco está garantizado.
Otras soluciones de inmortalidad digital y alternativas menos polémicas
Conviene recordar que 2Wai no es la única iniciativa en este terreno. En los últimos años han surgido empresas como StoryFile, Eternos.Life u Only Virtual, que ofrecen distintos niveles de “presencia póstuma” mediante vídeos interactivos o chatbots de texto y voz entrenados con datos del fallecido.
En algunos casos, la propia persona en vida deja preparado su avatar o su archivo de respuestas para que se active tras su muerte. En otros, son los familiares quienes deciden crear el bot a partir de materiales que conservan. En cualquier caso, estamos ante un nuevo nicho de negocio alrededor del duelo y la memoria, todavía muy poco regulado.
Frente a estas propuestas más controvertidas, también existen herramientas de IA que apuestan por usos creativos menos sensibles, como la animación de fotografías sin recrear personalidades completas. Un ejemplo son algunas plataformas que convierten imágenes estáticas en pequeños vídeos emotivos con movimientos faciales suaves o efectos de abrazo, pensadas más para dar vida a recuerdos sin simular una conversación real.
Este tipo de alternativas suelen ofrecer mayor control y menos implicaciones éticas, porque no se presentan como sustitutos de la persona ni prometen “hablar con los muertos”, sino como maneras más artísticas o simbólicas de revivir momentos concretos.
La diferencia clave está en que, mientras 2Wai propone un interlocutor autónomo que responde y se adapta, estas otras soluciones se limitan a generar breves animaciones sin pretender que haya una continuidad de la personalidad del fallecido.
Al final, 2Wai condensa muchas de las preguntas que llevamos años viendo en la ciencia ficción: si la tecnología nos permite recrear a quienes se han ido, ¿es algo que realmente queremos? ¿Estamos dispuestos a que la memoria de nuestros seres queridos dependa de los servidores de una empresa privada y de sus tarifas de suscripción? La app ya está aquí; ahora el reto está en cómo, cuándo y si decidimos usarla, y en qué tipo de límites sociales, legales y personales estamos dispuestos a ponerle.