- iOS 26.4 apuesta por el cifrado RCS con Android y mejoras visuales como Liquid Glass, además de pequeños cambios en apps, accesibilidad y betas.
- Android 17 separará notificaciones y ajustes rápidos, sumará nuevos controles y seguirá arrastrando problemas como el bloatware y los riesgos de malware.
- HyperOS 3.1 de Xiaomi refuerza el ecosistema con mejor integración con Apple, rendimiento optimizado, nuevo panel rápido y más funciones de privacidad.
- Fabricantes como Samsung, HONOR o Motorola se inspiran en el iPhone con móviles tipo “Air”, plegables avanzados e IA de pago, mientras el soporte de actualizaciones sigue siendo desigual.
El universo móvil está que arde: Android e iOS viven uno de sus momentos de cambios más intensos desde hace años, con actualizaciones que no solo retocan el diseño, sino que alteran cómo nos comunicamos, cómo se integran los ecosistemas y hasta qué funciones serán de pago o gratuitas. Si usas un smartphone a diario (que seguramente sí), te interesa y mucho lo que se viene en los próximos meses.
A lo largo de las diferentes betas, filtraciones y anuncios oficiales, se va dibujando un panorama claro: Android copia cada vez más las mejores ideas de Apple, mientras que Apple adopta de una vez por todas tecnologías que en Android llevan tiempo presentes, como los mensajes RCS. En medio, fabricantes como Samsung, Xiaomi, HONOR, Motorola u HUAWEI mueven ficha con sus capas, plegables triplegables y hasta móviles tipo “Air”. Vamos a desgranar todo, sin dejarnos nada en el tintero.
Nuevos mensajes RCS cifrados y cambios visuales en iOS 26.4
Apple ha lanzado la segunda beta de iOS 26.4 para desarrolladores, una versión de prueba que llega cargada de detalles y, sobre todo, con una función que muchos llevaban esperando desde hace años: el cifrado real de los mensajes entre iPhone y Android usando el estándar RCS. Hasta ahora, la protección quedaba coja cuando la conversación cruzaba de un ecosistema a otro.
La gran novedad es que los mensajes RCS entre iPhone y móviles Android pasan a estar protegidos con cifrado de extremo a extremo. Cuando esta protección está activa, las conversaciones muestran un icono de candado en la interfaz, indicando que nadie más puede leer su contenido. iMessage ya era seguro entre iPhone, y Google Messages también cifra entre Android, pero la comunicación cruzada dejaba un agujero de seguridad que Apple está empezando a tapar.
Eso sí, la función está en pruebas y tiene varias limitaciones. Para que el cifrado se aplique, el iPhone tiene que ejecutar iOS 26.4 y el dispositivo Android debe usar la versión más reciente de Google Messages. Además, durante esta fase de test no todos los operadores ni todos los países están incluidos, y Apple no planea activarlo de forma definitiva en la propia 26.4, sino más adelante en el año, cuando el despliegue esté maduro.
Junto a este cambio de calado, Apple también sigue afinando su apuesta de diseño. En el menú de edición de la pantalla de inicio, el clásico botón de “Editar” adopta un efecto Liquid Glass mucho más transparente, con un aspecto más pulido y ligero. No es una revolución en sí misma, pero sí marca cómo el nuevo lenguaje visual de iOS se va consolidando beta tras beta, ahora bajo la batuta de Steve Lemay al frente del diseño.
La beta 2 de iOS 26.4 también incorpora pequeños cambios repartidos por varias aplicaciones y apartados del sistema. En la app de Juegos, la barra de búsqueda pasa de la parte inferior a la superior de la pantalla, lo que hace más natural buscar contenido y encontrar los mejores juegos móviles. En App Store y Apple Music, el texto de “Cuenta Apple” se alinea a la izquierda y aparece acompañado por un logotipo con los colores del arcoíris, al estilo del que ya se ve en Ajustes.
En materia de accesibilidad, el sistema añade dentro de “Pantalla y tamaño del texto” una opción llamada “Reducir efectos de resaltado”, pensada para quienes se marean o se distraen con ciertas animaciones y efectos visuales intensos. Además, cuando se instala una nueva versión de iOS, es posible tocar el nombre de la actualización para ver al instante el número de compilación exacto, algo muy práctico para desarrolladores o usuarios avanzados que siguen de cerca cada release.
Otro toque interesante es que, si mantienes activado el canal beta pero pasan cuatro meses sin que instales nuevas betas, Apple te devuelve automáticamente al canal público de actualizaciones. Con esto se evita que quienes se olvidan de las betas se queden colgados indefinidamente en una rama de pruebas sin saberlo, algo que podía dar más de un susto si surgían fallos graves.
Hay, sin embargo, algunas ausencias notables que siguen dando que hablar. Los nuevos emoji anunciados oficialmente el año pasado todavía no aparecen en la beta 2, pese a que Apple suele integrarlos precisamente en las versiones “.4” de iOS. El código de la beta 1 ya daba pistas de que estaban al caer, así que aún hay margen para que los veamos en próximas compilaciones antes del lanzamiento final.
Otro punto que se resiste a salir de Estados Unidos es Playlists Playground en Apple Music, la función basada en inteligencia artificial que promete una creación de listas de reproducción mucho más dinámica. Por ahora continúa disponible solo en territorio estadounidense, sin fecha oficial para llegar a otros países, pese a ser una de las herramientas más esperadas dentro de iOS 26.4 para los usuarios de música en streaming.
Quien quiera probar ya estas novedades puede hacerlo. La beta 2 está disponible en el portal para desarrolladores, mientras que la beta pública suele liberarse pocas horas después, accesible registrándose con el Apple ID en la web de pruebas de Apple. Desde ahí, basta con ir a Ajustes > General > Actualización de software, activar las actualizaciones beta y seleccionar iOS 26.4 pública. Eso sí, conviene instalarla en un iPhone secundario o, como mínimo, hacer una copia de seguridad completa, porque al final sigue siendo software de prueba.
Con todo lo que incluye, iOS 26.4 va dejando cada vez más clara su forma definitiva. El cierre del agujero de seguridad en los mensajes con Android es un paso clave en privacidad, mientras algunos detalles como los emoji o el despliegue global de Playlists Playground siguen pendientes para las próximas compilaciones antes de que la versión estable llegue, previsiblemente, en primavera.
Android 17: paneles separados, más parecido al iPhone y nuevas funciones
En el otro lado de la balanza, Google se prepara para Android 17, una versión que apunta directamente a pulir la experiencia de uso y a parecerse en ciertos aspectos al enfoque de Apple. Una de las novedades filtradas más comentadas es la separación del panel de notificaciones y los ajustes rápidos, algo que en iOS lleva años funcionando mediante el Centro de notificaciones y el Centro de control.
Según una filtración procedente de una build interna de Android 17 compartida en Telegram por Mystic Leaks, en el apartado Ajustes > Notificaciones aparecería un nuevo menú llamado “Notificaciones y Ajustes rápidos”. Desde ahí el usuario podría elegir entre el comportamiento clásico, en el que se mezcla todo en un solo panel, o un modo nuevo que separa de forma radical los accesos mediante gestos distintos en la parte superior de la pantalla.
La opción más llamativa es el modo “Separar”. Con él activado, si deslizas el dedo desde la esquina superior izquierda de la pantalla, solo aparecen las notificaciones, con una interfaz rediseñada que incluye un reloj de gran tamaño en la parte superior y los iconos de la barra de estado encapsulados en pequeñas píldoras en las esquinas. Si, en cambio, deslizas desde la esquina superior derecha, se abre el panel de Ajustes rápidos, con un diseño a modo de hoja flotante, un reloj más discreto, indicación del operador y accesos rápidos a edición, ajustes del sistema y opciones de energía.
Todo esto hace inevitable la comparación con el sistema de gestos y paneles del iPhone, donde Apple lleva tiempo diferenciando muy claramente la zona de notificaciones y el panel de control. No es una copia calcada, pero la filosofía es prácticamente la misma: organizar mejor la información para que no se mezcle todo en un único caos de avisos y botones.
Además del rediseño de los paneles, Android 17 incorporaría un nuevo control deslizante de volumen en el panel de Ajustes rápidos, situado justo debajo de la barra de brillo. A su lado aparecería un botón con tres puntos que abriría más configuraciones avanzadas de sonido. Hasta ahora, para cambiar el volumen lo habitual era depender de los botones físicos y de menús secundarios, así que este acceso directo puede marcar una diferencia notable en el uso diario.
Un detalle importante es cómo se aplicará este cambio según el tipo de dispositivo. En la mayoría de móviles convencionales, el usuario podrá elegir si quiere mantener el panel combinado clásico o probar el nuevo modo separado. Esta flexibilidad permitirá no forzar un cambio de hábitos a quienes están cómodos con la interfaz actual, mientras que otros usuarios podrán optar por la separación a lo “iOS”.
En el caso de los plegables, sin embargo, la filtración indica que la vista separada sería obligatoria en la pantalla interior, permitiendo usar la vista combinada únicamente en la pantalla externa. Tiene bastante sentido: con más superficie disponible en el panel interno, se aprovecha mejor el espacio y se evita amontonar todas las opciones en una sola pantalla flotante.
Otro posible cambio interesante es la vuelta de un viejo conocido: un mosaico específico para “Datos móviles” en los Ajustes rápidos, con su icono de barras de cobertura bien diferenciado, mientras que el Wi‑Fi seguiría teniendo su interruptor independiente. Esta separación permite gestionar de forma más clara las conexiones, algo que muchos usuarios venían reclamando desde que Google simplificó en exceso algunos conmutadores.
Bloatware y seguridad: los problemas persistentes del ecosistema Android
Aunque Android avanza en diseño, gestos y funciones avanzadas, sigue arrastrando un problema crónico: el bloatware. Se trata de todas esas aplicaciones preinstaladas por fabricantes y operadores que nadie ha pedido, que muchas veces no se pueden desinstalar y que ocupan espacio, recursos y, en ocasiones, incluso suponen un riesgo de seguridad.
Este exceso de software añadido por terceros es considerado por muchos como el gran mal endémico del ecosistema Android. No es un fallo de rendimiento ni algo directamente relacionado con la duración de la batería, pero sí afecta de lleno a la experiencia de usuario. Encontrarse con decenas de apps duplicadas, servicios de publicidad o pruebas de juegos nada más encender el móvil nuevo resulta bastante frustrante.
El problema es que no parece tener una solución a corto plazo. Aunque Google ha ido marcando ciertas pautas mínimas para los fabricantes, la realidad es que las capas personalizadas siguen llenándose de programas propios, acuerdos de marketing y utilidades de dudosa utilidad. Esta situación contrasta con la filosofía de Apple, que controla de forma mucho más rígida lo que lleva cada iPhone de fábrica.
En el frente de la seguridad, las amenazas tampoco dan tregua. Se han detectado nuevos malwares y troyanos dirigidos a Android capaces de robar contraseñas, datos bancarios e incluso hacerse pasar por humanos en determinadas interacciones. Nombres como Keenadu, Sturnus o Herodotus han ido apareciendo en informes de empresas de ciberseguridad, alertando de que algunos dispositivos pueden venir infectados desde el propio sistema, especialmente en tablets o móviles muy económicos.
Este tipo de amenazas son especialmente peligrosas cuando el código malicioso está integrado en capas profundas del sistema. Si el malware viene “de fábrica” o se incrusta en procesos críticos, borrarlo no es tan sencillo como desinstalar una aplicación. Ahí cobra más importancia que nunca descargar solo apps desde la tienda oficial, desconfiar de chollos demasiado buenos para ser verdad y mantener el sistema actualizado con los últimos parches de seguridad.
HyperOS 3.1: Xiaomi se acerca más al ecosistema Apple
Mientras Google afina Android 17, Xiaomi da un paso clave con HyperOS 3.1, su gran actualización basada en Android 16. Las compilaciones con numeración OS3.0.301.0 han terminado la fase interna de pruebas y ya están listas para empezar a llegar a algunos de sus dispositivos más actuales, tanto smartphones como tablets.
El objetivo declarado de esta versión es muy claro: romper barreras entre el ecosistema Android y los dispositivos de Apple. HyperOS 3.1 introduce funciones orientadas a quienes conviven con productos de diferentes marcas, por ejemplo usando un iPhone o un Mac junto a un móvil o tablet de Xiaomi. Una de las novedades estrella es la compatibilidad completa con los AirPods de Apple, incluyendo las clásicas ventanas emergentes de conexión y los indicadores de batería al estilo iOS.
El diseño del sistema también recibe un lavado de cara importante. La vista de apps recientes se reinterpreta con un estilo claramente inspirado en iOS, con tarjetas mejor definidas y transiciones más suaves. HyperIsland, la versión de Xiaomi de las notificaciones flotantes y elementos dinámicos, evoluciona incorporando más información en tiempo real y extendiendo su presencia a las tablets. A la vez, Dynamic Island (el sistema de “isla” interactiva que imita a la del iPhone) suma funciones adicionales.
Otro objetivo de HyperOS 3.1 es pulir a fondo el rendimiento interno eliminando restos del viejo código de MIUI. Al deshacerse de compatibilidades heredadas y simplificar el motor de animaciones, el sistema debería sentirse más fluido, con transiciones más estables incluso en modelos que ya llevan varios años de uso. Esta limpieza de código reduce cuelgues, tirones y ralentizaciones que muchos usuarios arrastraban desde versiones anteriores.
En el terreno de la privacidad y los permisos, Xiaomi toma prestadas buenas ideas de Android 16. Se espera una gestión más clara y visible de los permisos de apps, con un panel de privacidad renovado desde el que revisar en tiempo real qué aplicaciones acceden a la ubicación, la cámara o el micrófono. Esto facilita detectar apps que se pasan de la raya y ajustar la configuración al vuelo.
El panel de ajustes rápidos también se reimagina, adoptando la personalización avanzada que ha promovido Google: mosaicos que se pueden redimensionar, accesos directos reorganizables y un editor mucho más intuitivo para que cada usuario configure un “centro de control” a su gusto. De esta forma, se reduce la dependencia de entrar constantemente en Ajustes para las acciones más habituales.
En multimedia, la app Galería se renueva con un reconocimiento facial más preciso y una búsqueda interna más ágil. También se integra un gestor de contraseñas nativo, Password Manager, que permitirá almacenar credenciales de forma segura sin recurrir obligatoriamente a aplicaciones de terceros, algo muy demandado por usuarios que buscan simplificar sus herramientas. Para quien dependa de apps externas, la llegada de un gestor nativo reduce la necesidad de tantas aplicaciones Android imprescindibles.
A nivel de ecosistema, HyperOS 3.1 amplía las posibilidades de interacción entre móviles, tablets y ordenadores de Xiaomi. Entre las funciones destacadas se encuentra la posibilidad de copiar y pegar texto entre dispositivos casi al instante, compartir ventanas de apps para usarlas en otra pantalla y una sincronización de notificaciones más afinada. Todo con la idea de competir de tú a tú con la continuidad entre iPhone, iPad y Mac.
El apartado gaming tampoco se queda atrás. HyperOS 3.1 incluye un modo de optimización dinámica de CPU y GPU que promete reducir el calentamiento y mantener tasas de fotogramas más estables, sobre todo en terminales de gama media donde los juegos exigentes suelen hacer más daño. Esta gestión inteligente ajusta recursos en tiempo real según la carga del juego, priorizando rendimiento cuando hace falta y reduciendo consumo en escenas más ligeras.
En cuanto al calendario de lanzamiento, Xiaomi ha confirmado una primera oleada de dispositivos que recibirán la actualización. Entre ellos se encuentran los Xiaomi 17, 17 Pro, 17 Pro Max y 17 Ultra, así como los REDMI K90 y K90 Pro Max, los REDMI Turbo 5 y Turbo 5 Max, y las tablets Xiaomi Pad 8 y Pad 8 Pro. Conviene recordar que la familia REDMI K se comercializa globalmente bajo la marca POCO, y que los modelos K Ultra suelen llegar al mercado internacional como parte de la serie Xiaomi T.
Aunque las compilaciones están listas, la distribución pública para todos los usuarios será progresiva. Xiaomi recomienda usar la aplicación MemeOS Enhancer disponible en Google Play para comprobar si el móvil es compatible con HyperOS 3.1, activar ciertas funciones ocultas y adelantar en la medida de lo posible la llegada de futuras actualizaciones. Es, en la práctica, una herramienta que ayuda a preparar el terreno antes de dar el salto a la nueva versión.
Samsung, plegables triples, IA de pago y la influencia del iPhone
Samsung, por su parte, juega en varios frentes a la vez. Por un lado, sus Galaxy S26 y el futuro Galaxy S27 Ultra generan una cascada constante de filtraciones: capacidades de batería, cambios en pantalla, subida de precios, posibles recortes de funciones para mantener costes a raya y hasta la incorporación de sistemas de reconocimiento facial más cercanos al Face ID de Apple.
La compañía coreana también está explorando un modelo de negocio donde parte de su IA integrada pase a ser de pago. Algunas funciones inteligentes que hoy se ofrecen sin coste podrían convertirse en servicios premium, una jugada que recuerda bastante a los movimientos de Apple con Apple Intelligence y a cómo muchas empresas tecnológicas empiezan a monetizar sus algoritmos.
En el ámbito de las interfaces, Samsung presentará One UI 8.5, una nueva iteración de su capa que llegará primero en forma de beta a determinados modelos Galaxy. Se esperan mejoras visuales, nuevas opciones de personalización, ajustes de rendimiento y mayor integración de funciones de IA propias de la marca, además de correcciones de problemas históricos en la experiencia de usuario. Si quieres profundizar, aquí hay más información sobre One UI y Galaxy AI.
El fabricante se ha volcado también en los dispositivos plegables y hasta triplegables. El Galaxy Z TriFold, con una pantalla que se despliega hasta las 10 pulgadas, ya se ha dejado ver en vídeos y unboxing oficiales y oficiosos. Su precio ronda los 2.400-3.000 dólares, con la particularidad de que es tan complejo de fabricar que se comenta que Samsung podría llegar a perder dinero con cada unidad vendida. No obstante, el impacto mediático y la imagen de innovación parecen pesar más que el margen en esta primera generación.
No todo son buenas noticias para sus pantallas plegables más ambiciosas. Algunos usuarios han empezado a reportar problemas con la durabilidad de la pantalla del Galaxy Z TriFold, algo preocupante si tenemos en cuenta su precio. A eso se suma que el mercado vigila de cerca posibles incidentes como el incendio de un Galaxy S25 mientras cargaba, que Samsung ha tenido que gestionar con rapidez para minimizar el daño reputacional.
El negocio de los smartphones “inspirados” en Apple también está muy presente. Se habla de modelos de Samsung con imanes al estilo MagSafe integrados en los Galaxy S26, así como de recortes y ajustes en la gama motivados por la irrupción del iPhone 17 y la futura familia iPhone 18. Incluso internamente, algunos analistas apuntan a batallas en la cúpula de Samsung que podrían terminar traduciéndose en cambios de precio en ciertos modelos.
La fiebre por los móviles tipo “Air” y los clones del iPhone
Más allá de Samsung y Xiaomi, el fenómeno de los móviles ultrafinos tipo “Air” se está extendiendo por todo el sector Android. El iPhone Air ha marcado una referencia de diseño que muchas marcas quieren imitar, aunque con sus propias concesiones en grosor, batería y cámaras.
HONOR, por ejemplo, ha mostrado un smartphone prácticamente calcado al iPhone Air, pero con dos cámaras traseras y una batería de mucha mayor capacidad, a costa de ser algo más grueso. Motorola ha presentado modelos ultradelgados como el Edge 70, y HUAWEI se apunta a la moda con dispositivos “Air” que, aunque no alcanzan la extrema delgadez del iPhone, buscan quedarse cerca ofreciendo un equilibrio entre diseño y autonomía.
No todas las apuestas salen bien. Xiaomi tenía en marcha su propio proyecto de un dispositivo tipo “iPhone Air” que finalmente habría sido cancelado, mientras que otros fabricantes chinos han detenido el desarrollo de sus respectivos clones tras observar un rendimiento en ventas por debajo de lo esperado. La realidad es que el diseño extremadamente fino siempre tiene un coste en batería, disipación de calor o modularidad interna, y el usuario final empieza a valorar más la autonomía que unos milímetros menos.
Al mismo tiempo, siguen apareciendo copias casi descaradas de modelos como el iPhone 17 Pro a precios de derribo, alrededor de los 100 euros, con Android modificado para parecerse visualmente a iOS. Aunque pueden resultar tentadores, suelen llegar con hardware muy básico, bloatware hasta en la sopa y actualizaciones casi inexistentes, por lo que su vida útil real deja bastante que desear.
Actualizaciones, soporte y el eterno debate de la duración
En paralelo a todas estas novedades, se mantiene sobre la mesa el debate de las actualizaciones y el tiempo de soporte en Android. Europa intentó marcar un mínimo de cinco años de actualizaciones obligatorias, pero una sola palabra en la redacción de la normativa ha generado suficiente ambigüedad como para que, en la práctica, no se pueda exigir legalmente ese compromiso a los fabricantes.
Esto provoca una situación desigual en el mercado: mientras algunos modelos recientes presumen de hasta siete años de soporte de seguridad, otros dispositivos, especialmente de gamas más asequibles o de ciertas marcas, seguirán quedándose sin nuevas versiones tras unos pocos años. Xiaomi, por ejemplo, ha desvelado listas de móviles Redmi, POCO y Xiaomi que dejarán de recibir actualizaciones en 2026, del mismo modo que Apple ha ido anunciando progresivamente qué modelos de iPhone salen de su lista de soportados.
Android 16, por su parte, se prepara para una actualización trimestral (QPR3) importante, con cambios visibles que van más allá de los típicos parches de seguridad. Google también ha publicado novedades en los Servicios de Google Play y la Play Store dentro de su actualización de diciembre de 2025, que alcanzan no solo smartphones, sino también tablets, Android TV y Google TV, dispositivos para coche con Android Auto y otros productos del ecosistema.
De cara a 2026, Google planea cambiar de forma radical el modo en que se distribuyen las actualizaciones de Android, con una arquitectura aún más modular que permitiría actualizar componentes clave del sistema de manera independiente. Esto facilitaría corregir errores y desplegar nuevas funciones sin tener que esperar a que cada fabricante prepare una gran actualización completa para todos sus modelos.
En el mundo del coche conectado, Android Auto sigue avanzando con actualizaciones como la versión 16.0, que apuesta por un rediseño del reproductor multimedia y una interfaz algo más limpia, sin ser una revolución total. Algunas funciones de CarPlay en iOS 26, como los widgets personalizados, también están siendo tomadas como referencia para futuras versiones de Android Auto.
Al final, tanto Android como iOS avanzan en una especie de “carrera cruzada” en la que ambos sistemas se copian y se inspiran mutuamente: Apple adopta RCS cifrado o juega con efectos visuales como Liquid Glass, mientras Google prepara en Android 17 su propia versión de ese efecto, separa notificaciones y ajustes rápidos, y afina sus emojis para parezcan más a los del iPhone. En medio de todo esto, fabricantes y capas como HyperOS, One UI o las soluciones de HONOR y Motorola intentan aportar su toque diferenciador.
Todo este movimiento deja un mensaje claro para el usuario: los próximos móviles y actualizaciones van a cambiar mucho la forma en la que usamos el teléfono cada día, desde cómo recibimos notificaciones hasta cómo se conectan nuestros auriculares, cómo compartimos contenido entre dispositivos o qué nivel de seguridad y privacidad tenemos de serie. Conviene estar atento, porque entre betas, filtraciones, IA de pago y plegables imposibles, el ecosistema móvil está lejos de quedarse quieto.
