- Identificación de síntomas como lentitud del sistema y procesos sospechosos.
- Uso de herramientas nativas como Seguridad de Windows, Defender Offline y MSRT.
- Protocolo de limpieza mediante desconexión de red, modo seguro y restauración.
- Recurso final a la reinstalación del sistema operativo y copias de seguridad.
Tener el ordenador lento o notar que el ratón se mueve solo es una pesadilla que a cualquiera le puede pasar. A menudo, el culpable es un troyano, un tipo de software malicioso que se hace pasar por un programa inofensivo para colarse en tu sistema mediante engaños, aunque a diferencia de los virus informáticos y sus diferentes tipos, estos no se replican por sí mismos.
Si sospechas que tu PC ha sido comprometido, no te agobies. Existen diversas herramientas integradas en Windows y opciones externas que permiten limpiar el equipo a fondo, desde un simple análisis rápido hasta soluciones más drásticas como el formateo, siempre y cuando sepamos cuáles son los pasos correctos para no dejar rastro del malware.
Señales de que tu PC tiene un troyano

Detectar estos intrusos puede ser complicado porque están diseñados para pasar desapercibidos. No obstante, hay algunos síntomas típicos que deberían encender tus alarmas: una caída brusca del rendimiento, un consumo de datos de internet inexplicable o ventanas que se abren y cierran solas sin que hayas hecho clic en nada.
Para empezar a investigar, puedes echar un vistazo al Administrador de tareas, aunque ten en cuenta que algunos troyanos son tan escurridizos que no aparecen en los procesos activos. Por eso, la mejor baza es contar con un antivirus actualizado que monitorice el sistema en segundo plano y detecte cualquier actividad sospechosa antes de que el daño sea mayor.
Cómo usar la Seguridad de Windows para limpiar el sistema

Si usas Windows 11, ya tienes a mano una herramienta muy potente llamada Seguridad de Windows. Para hacer una limpieza, ve al menú de Inicio, entra en «Protección contra virus y amenazas» y elige la opción de Examen completo. Haz clic en «Examinar ahora» y deja que el sistema haga su magia.
Si el análisis estándar no da resultado, existe una opción más agresiva: el Antivirus Microsoft Defender Offline. Este modo es ideal para eliminar troyanos «duros de roer» porque analiza el equipo durante el arranque, antes de que el malware pueda activarse y esconderse. Para activarlo, entra en la Configuración de Windows, ve a Seguridad de Windows, entra en «Opciones de examen» y selecciona el escaneo de Microsoft Defender Antivirus Offline. Tras reiniciar, el PC tardará unos 15 minutos en limpiar el sistema.
Herramientas adicionales y trucos avanzados

A veces, el antivirus principal no es suficiente o nos deja mensajes confusos. En esos casos, es muy recomendable usar la MSRT (Herramienta de eliminación de software malintencionado de Microsoft). Está oculta en el sistema, pero puedes lanzarla pulsando Windows + R, escribiendo mrt y aceptando. Es una herramienta sencilla, «a la vieja usanza», que permite hacer análisis rápidos, completos o personalizados.
Si el problema persiste, existen otras opciones externas muy fiables. Malwarebytes es un estándar en la industria para detectar lo que otros pasan por alto, y herramientas como AdwCleaner o RogueKiller son mano sobre rueda para limpiar adware y barras de herramientas maliciosas que infectan los navegadores.
Un problema común es que, aunque el troyano haya sido eliminado, el historial de protección de Windows Defender siga mostrando la amenaza. Para limpiar estos avisos falsos, debes desactivar la protección en tiempo real, activar la vista de Elementos ocultos en el Explorador de archivos y borrar la carpeta Service ubicada en C:\ProgramData\Microsoft\Windows Defender\Scans\History.
Pasos definitivos para eliminar la infección

Si has confirmado que hay un troyano activo, sigue este protocolo para no dejar cabos sueltos:
- Corta la conexión a internet: Es el paso más importante para evitar que el malware siga robando tus datos personales o se comunique con el atacante.
- Ejecuta el antivirus: Con el PC offline, lanza la limpieza con tu software antimalware preferido.
- Usa el Modo Seguro: Si el troyano resiste, reinicia Windows en Modo Seguro. En este estado solo cargan los procesos esenciales, lo que deja al troyano desactivado y mucho más fácil de borrar.
- Restaura el sistema: Si nada de lo anterior funciona, puedes volver el PC a un estado anterior. Usa
Windows + R, escribe SystemPropertiesProtection y elige un punto de restauración previo a la infección.
Como última instancia, si el malware ha echado raíces profundas, la única salida es reinstalar Windows desde cero. Esto borrará absolutamente todo, incluido el troyano. Eso sí, haz una copia de seguridad de tus archivos en un disco externo, pero ten mucho cuidado al reintegrarlos para no volver a infectar el sistema recién instalado.
Mantener el ordenador a salvo requiere una combinación de sentido común, el uso de herramientas como Microsoft Defender y la MSRT, y la realización de copias de seguridad periódicas para no perder la información valiosa en caso de tener que formatear el equipo ante un ataque persistente.